¿Por qué visitar la isla Lord Howe?

¿Por qué visitar la isla Lord Howe?

Llamada así en honor a un lord de la Marina Real, la isla de Lord Howe es un paraíso perdido en el corazón del Pacífico. Con forma de media luna, esta porción de tierra es la cuna de una de las plantas de interior más populares del mundo, la palmera Kentia. La fama de esta isla australiana también se debe a su increíblemente rico patrimonio natural, tanto terrestre como marítimo. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la isla de Lord Howe es un destino de primer orden para los turistas que buscan un lugar tranquilo en el que disfrutar de un entorno preservado donde las actividades van en aumento.

 

Isla Lord Howe, Edén Australiano

Una estancia en la isla de Lord Howe lleva al corazón del Pacífico, concretamente al Mar de Tasmania, frente a la costa este deAustralia. Con unos diez kilómetros de largo por dos de ancho, este terreno se encuentra a unos 600 km de Port Macquarie, la ciudad más cercana. Lord Howe se formó tras una erupción volcánica a más de 2.000 metros bajo el nivel del mar. El suelo, fertilizado por cenizas volcánicas, ha permitido el desarrollo de una flora exuberante. Por lo tanto, la isla sirve de escaparate para algunas especies de plantas endémicas como las kentias, palmeras que fue utilizada por los primeros pobladores como material para techar sus casas. Exportada por primera vez por un guía de montaña llamado Ned King, la kentia es, en la actualidad, un arbusto decorativo muy popular. Esta profusa naturaleza también es el área de recreo de una fauna igualmente rica, representada magníficamente por una hermosa población de aves. El fondo marino de Lord Howe Island también está lleno de vida. Este patrimonio natural preservado, que destaca tanto en la tierra como en el mar, le ha valido estar incluido en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1.982.

 

De estación ballenera a importante destino turístico australiano

La isla de Lord Howe fue mencionada, por primera vez, en los escritos del Capitán Henry Lidgird Ball en febrero de 1.788. Descubrió esta porción de tierra cuando se suponía que iba a la isla de Norfolk acompañando a un barco que llevaba a unos quince prisioneros. En marzo del mismo año, en el viaje de regreso decidió dejar allí a los miembros de su tripulación y le puso el nombre del primer Lord del Almirantazgo de la época, Richard Howe. También aprovechó la oportunidad para dar nombre a una de las montañas de Lord Howe, Lidgbird, y a un imponente monumento geológico situado a unos veinte kilómetros de la isla, la Pirámide Ball. Sin embargo, el primer establecimiento permanente no se registró hasta junio de 1.834. A los hombres que quedaron allí se les encomendó la tarea de establecer una estación ballenera australiana. Comerciaban con carne, verduras, agua y pájaros, cuyo precio era fijado por los balleneros. Con el descubrimiento del petróleo como una alternativa al aceite de ballena, la isla fue abandonada por los balleneros quedando dañada su economía. A principios del siglo XX, con la explotación de las palmeras kentia y la línea naviera regular de la compañía Burns Philip, que atrajo a más y más turistas, comenzó su recuperación económica. En la actualidad, estas dos actividades continúan siendo las principales fuentes de ingresos para los habitantes de la isla de Lord Howe.

 

Lord Howe, un destino perfecto para aislarse del mundo

La isla sólo tiene un pintoresco pueblo construido alrededor de una calle. Cuenta con un máximo de 350 habitantes que se dedican al cultivo de frutas y verduras para consumo propio. Las granjas ocupan una décima parte de los bosques de la isla. Aunque el turismo continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos de la isla, para preservar el entorno natural y el frágil equilibrio de Lord Howe, el gobierno australiano ha limitado el número de visitantes permitidos cada día a 400, otorgando a esta joya cierta sensación de tranquilidad, alejada de la agitación de las principales ciudades de Australia. Para visitar esta pequeña isla, de apenas 20 km², la bicicleta sigue siendo el mejor medio de transporte. Unos pocos coches cruzan la isla, de norte a sur, recorriendo la carretera, la velocidad está limitada a 25 km/h. Debido a su aislamiento, la isla no está cubierta por una red móvil. Para hacer una llamada, hay que utilizar un teléfono fijo. Algunos alojamientos disponen de conexión a Internet.

 

Sumérjase en el corazón del arrecife de coral más austral del planeta

El arrecife de coral de Lord Howe Island está situado a 31° de latitud sur, lo que lo convierte en el arrecife de coral más austral del mundo. Formado por un centenar de especies de corales, delimita una inmensa laguna de color turquesa, un acuario natural en el que más de 400 especies de peces van y vienen para deleite de los amantes del buceo. Teniendo como telón de fondo un variado jardín de coral, los buceadores podrán encontrarse con especies tropicales, como el pez loro o el pez ángel, además de con tortugas verdes. En verano, los buceadores disfrutan de una buena visibilidad, llegando hasta los 40 metros de profundidad. Los expertos buceadores tienen la posibilidad de programar un safari submarino en alta mar, con unos cincuenta lugares accesibles, desde la costa, tras una navegación de entre 10 y 20 minutos. Los buceadores principiantes pueden optar por acudir a Erscotts Hole, un lugar situado a 5 metros de la laguna cuya profundidad máxima es de 8 metros. Este sitio es ideal para la fotografía submarina. Comets Hole es otra visita obligada para los fotógrafos submarinos, pues posee una abundante vida. Buceadores experimentados pueden probar una sesión el 10 de junio. La inmersión se realiza a lo largo de un arrecife que puede descender hasta una profundidad de 18 metros.

Además de bucear, en Lord Howe es posible realizar otras muchas actividades acuáticas. Los turistas tienen la posibilidad de cabalgar las olas en sus tablas de surf o de remar en la laguna en un kayak. Blinky Beach ofrece buenas condiciones para surfear. Después de días muy ocupados, numerosos visitantes disfrutan del sol en la playa. Entre los arenales más bellos se encuentra Old Setlment Beach, también muy popular entre las tortugas. La playa de Ned's Beach, que lleva el nombre en honor de Ned King, garantiza una hermosa y exótica experiencia pues, a sólo un metro de la playa, se puede alimentar a los peces.

 

La isla de Lord Howe, un lugar extraordinario para observar aves

La isla cuenta con unas 15 especies de aves marinas y unas 20 terrestres. Entre ellas se encuentra el rascón silvestre, una especie de ave que no puede volar y que, gracias a un programa de rescate, ha escapado a la extinción. Dependiendo de la temporada del año, el espectáculo es diferente. De noviembre a junio, los ornitólogos en ciernes asisten a los ballets aéreos de los faetones colirrojos. De septiembre a mayo, al atardecer, las pardelas son las estrellas, mientras que el petrel de Solander, una de las aves más raras del mundo, puede observarse entre marzo y noviembre, cuando disfruta de la frescura de las altas montañas del sur de la isla. Para contemplar algunos charranes de hollín, hay que acceder a las colinas del norte, preferiblemente de septiembre a enero. Acostumbradas a la presencia del hombre, resulta fácil acercarse a ellas.

 

Senderismo para conquistar el Monte Gower

La erupción volcánica que condujo al nacimiento de Lord Howe dio forma al escarpado paisaje de la isla. Al sur, hay dos macizos, el Macizo de Gower, que con 875 metros es el punto más alto de la isla, y el Monte Lidgbird, con 777 metros de altura. Durante una estancia en Lord Howe, los experimentados en senderismo pueden optar por conquistar el Monte Gower. Este recorrido, ida y vuelta, tiene una duración aproximada de 8 horas e incluye escalada. Los senderistas caminan a la sombra de helechos gigantes, plataneros y otras plantas exóticas. Una vez en la cima, el esfuerzo se verá recompensado con una fantástica vista panorámica del resto de la isla. También hay rutas menos técnicas que permiten admirar la laguna, por ejemplo, la que conduce a la cima de Transit Hill. Otros recorridos, como el que conduce al Cerro Malabar, serpentean a través de un bosque de kentias.

 

Un paseo hasta la Pirámide de Ball

Para completar la estancia en la isla de Lord Howe, se pueden optar por subir a un barco y realizar una escapada hasta los pies de la famosa Pirámide de Ball. Este inmenso pico rocoso, de 562 metros de altura y más de un kilómetro de longitud, se encuentra a 25 km de Lord Howe, al que está adscrito administrativamente. Esta gran roca es el vestigio de la chimenea de un volcán de varios millones de años de antigüedad. Está prohibido escalar esta isla australiana, pero el espectáculo que ofrece desde lejos es suficiente para impresionar al visitante. La Pirámide de Ball es una formación geológica cuya única vegetación es un espécimen, el Melaleuca howeana, una especie de la misma familia que el árbol del té. Este árbol es el hogar de una población sobreviviente de una especie de insecto palo que se consideró extinto en la década de 1.930. El ecosistema de la Pirámide de de Ball extrae el agua que necesita para sobrevivir de una grieta en la isla. Las aguas que bañan la Pirámide de Ball son ideales para bucear.

 

Entre el golf y las visitas culturales

Una estancia en Lord Howe inevitablemente incluye a su única localidad. Este pueblo destila un ambiente tranquilo muy apreciado por los visitantes, que llegan buscando recargar las energías alejados del ajetreo de las grandes ciudades. La comunidad tiene un restaurante, dos tiendas de comestibles y un museo, donde habitualmente se celebran conferencias sobre la fauna y la flora de la isla. Mientras los amantes de la naturaleza encuentran la felicidad durante un viaje a Lord Howe, los golfistas, principiantes y expertos, también disfrutarán de la estancia. En el norte de la isla hay un campo de golf de 9 hoyos que discurre a través de recorridos junto al mar y bosques de kentia. Durante las vacaciones de Semana Santa, los residentes y los entusiastas del golf están invitados a participar en el torneo. En estancias que incluyen el último domingo del mes, los visitantes no deberían dejar pasar la oportunidad deacercarse al mercado comunitario de Lord Howe Island. Este mercado es la ocasión perfecta para descubrir las especialidades culinarias, la música y la artesanía local.

 

El mejor momento para organizar un viaje a Lord Howe Island

La isla australiana disfruta de un clima subtropical sin estación seca. De hecho, las precipitaciones son bastante elevadas, con una media de 1.401 mm anuales. Combinado con el suelo fertilizado por cenizas volcánicas, estas fuertes precipitaciones permitieron el desarrollo de la vegetación. Las lluvias son más intensas de mayo a agosto, correspondiendo al invierno. En esa temporada, la temperatura oscila alrededor de los 17°C y, para los viajeros que no temen ser molestados por la lluvia, es un buen momento para explorar la isla de Lord Howe. El verano, de septiembre a marzo, registra menos precipitaciones y el mercurio es más alto, alrededor de los 24°C. Sin duda, este es el mejor momento para planificar una estancia en la isla.

 

¿Cómo llegar a Lord Howe y dónde alojarse?

Desde Sídney, con una duración aproximada de 2 horas, hay un vuelo diario hasta el aeropuerto Lord Howe. También, sólo durante el fin de semana, es posible tomar un vuelo desde Brisbane. Para estos vuelos, el peso total del equipaje facturado está limitado a 14 kg, mientras que para el de mano es de 4 kg. Desde tierra firme, también se puede acceder a la isla por agua, tras una navegación de unos 3 días a bordo de un barco.

En la isla de Lord Howe, hay disponibles diferentes tipos de viviendas. Los visitantes que aspiran a una estancia bajo el signo de la elegancia se decantan por un lujoso dúplex con vistas a una terraza privada o a un lodge. Los bungalós son perfectos para los turistas con un presupuesto medio. Los viajeros que quieren disfrutar de mayor independencia optan por un alojamiento independiente, con cocina y sala de estar. La mayoría de estos establecimientos poseen un restaurante, accesible al público sólo con reserva. Los platos de pescado y mariscos recién pescados destacan en las mesas del restaurante, aunque también se sirven deliciosos platos elaborados con carnes de granja y verduras de la huerta.

Informaciones sobre el autor: Alexia Debarco
Soy apasionada de viajes desde que obré en el dominio del turismo. Hice numerosos descubrimientos a lo largo de mis experiencias. Los viajes, los conozco bien. Destinos, hay mucho. Cada lugar es único y esconde muchos secretos. Entonces, a través de mis escritos, les hago descubrir los misterios de los lugares más bellos del mundo. No vacilen sobre todo en dejarme comentarios o críticas.
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