Trazando la historia egipcia en Saqqara

Trazando la historia egipcia en Saqqara

Una parte importante de la fascinante historia de Egipto se descubre durante una visita a sus famosas necrópolis. Concretamente, la Necrópolis de Giza ha adquirido fama mundial, especialmente, por la presencia de las pirámides de Cheops, Kefrén y Micerinos. Un poco más al sur de la ciudad de El Cairo, Saqqarah tiene recorridos aún más interesantes, entre los que se incluye la visita a la primera de las pirámides egipcias. Sin embargo, esta necrópolis ha permanecido desconocida para gran cantidad de todo el mundo. A continuación hacemos un viaje al pasado del noreste de África para seguir el rastro de la historia egipcia en Saqqara.

 

Mil y una maravillas que ver y hacer en Egipto

De entre los destinos más bellos del planeta, Egipto es único ya que ofrece a los visitantes innumerables tesoros en una sola meseta. Durante un viaje a este país bordeado tanto por el Mar Rojo como por el Mar Mediterráneo, en busca de sol y playa, los viajeros tienen numerosas opciones. En el Este de Egipto, muchas personas sucumben a los encantos de sus irresistibles áreas costeras. El buceo y el relax están en la agenda de una estancia en las ciudades de Hurgadha y El Gouna. En la costa norte, Alejandría y las aguas esmeraldas del Mediterráneo son perfectas para nadar en cualquier épocadel año. Cruzando el país de Norte a Sur, el río Nilo aparece como otra joya egipcia a explorar durante una travesía. Combinando relajación y visitas, los cruceros por este largo río de más 6.000 kilómetros, muestran algunos de los eternos testigos dejados por el Antiguo Egipto.

Tierra de faraones, este destino en el noreste de África posee pirámides excepcionales, algunas de las cuales se ven durante el descenso por el Nilo. Con una altura de 146 metros y erigida sobre una base de 230 metros, características que hacen que lleve el sobrenombre de la Gran Pirámide, una visita a la Pirámide de Cheops es, para muchos, el principal motivo de un recorrido por suelo egipcio. Una tierra fascinante repleta de historia y un destino ideal para un viaje en el tiempo, Egipto cuenta con lugares asombrosos como la Necrópolis de Saqqqara y el Complejo Funerario del Faraón Djoser.

 

Egipto y su rica historia

Una visita a las necrópolis, a las pirámides de Egipto y, especialmente, el yacimiento de Saqqara, estaría incompleta si no se conoce la cautivadora historia de este reino de faraones. Para facilitar la comprensión, los egiptólogos han dividido la historia antigua del país en varios períodos. El Período Predinástico comenzó alrededor de 8.000 a.C., cuando la prehistoria egipcia estaba llegando a su fin, mientras que el nacimiento de los faraones no comenzó, realmente, hasta aproximadamenteel año 3500 a.C. Desde el año 3500 a.C. hasta el 3100 a.C., más o menos donde se sitúa el final del Período Predinástico, varios gobernantes se sucedieron e iniciaron el establecimiento de las primeras instituciones faraónicas, es decir, la “dinastía cero” cuando tuvieron lugar varios reinados, desde Escorpio I hasta Narmer. Muchos estudiosos consideran que Narmer fue el primer faraón que realmente logró la unificación del país al reunir al Alto y Bajo Egipto.

El Período Predinástico es seguido por el Periodo Arcaico o Época Tinita, que se extenderá hasta aproximadamente el año 2.700 a.C. La primera y segunda dinastías se sucederán durante el período durante el cual el poder y la riqueza de los faraones aumentaron. Las mastabas finamente trabajadas y las numerosas estructuras de culto funerario encontradas en Abydos, al noroeste de la ciudad de Luxor, dan testimonio de este ascenso en el poder de la autoridad de los gobernantes egipcios. Durante esa época aparecieron las mastabas, edificios funerarios utilizados como cementerios para faraones, altos dignatarios y otros miembros de la aristocracia. Entre el año 2.650 a.C. y el 2.150 a.C., se sitúa la edad de oro del Antiguo Egipto, que tuvo lugar después de la Época Tinita. La Tercera Dinastía inició este período de 500 años durante el cual se establecieron las bases de la Civilización Egipcia a través de una clara evolución de las artes, las instituciones políticas, la filosofía y la religión.

 

El Faraón Djoser, el Arquitecto Imhotep y la época de la arquitectura monumental

Djoser es el gobernante que reinó al principio de esta tercera dinastía, alrededor del año 2.650 a.C. Si bien los egiptólogos todavía se ponen de acuerdo sobre la verdadera duración de su reinado, estimado en 19 o 29 años, todos coinciden en que es uno de los mayores constructores del Antiguo Imperio Egipcio. Además del éxito económico y la apertura cultural hacia el Este que se intensificaron bajo su regencia, son las innumerables innovaciones que introdujo las que le han dado su excepcional reputación. Imhotep es uno de los arquitectos de esta feliz prosperidad que se observó durante la época de Djoser. Ingenioso arquitecto es, también, el visir del faraón y destacó por sus conocimientos en medicina y filosofía.

De carácter polifacético, Imhotep cumplió numerosas funciones bajo el reinado del faraón Djoser. Interesado en la escritura y el arte de los escribas, fue nombrado maestro de la disciplina. Sabio por excelencia y con una mente brillante, también está considerado el fundador de la antigua medicina egipcia. Imhotep fue, además, un destacado arquitecto al que se atribuye el origen de la arquitectura monumental gracias a las obras que diseñó. Escultor y carpintero, muchos lo consideran el precursor de la piedra tallada. La innovación arquitectónica más sorprendente de este eminente visir de Djoser es el uso generalizado de la piedra como material de construcción para la edificación de tumbas y templos. Antes de este brillante descubrimiento de Imhotep, tradicionalmente, se utilizan ladrillos de arcilla. Uno de sus logros más destacados y bellos fue el Complejo Funerario de Djoser, en el que se incluye la primera pirámide egipcia, que se extendió sobre la meseta de Saqqarah.

 

Visita a la Necrópolis de Saqqqara

A pocos kilómetros al sur de El Cairo y a unos quince kilómetros de la Meseta de Giza, la Necrópolis de Saqqara es un excepcional yacimiento arqueológico. Situado en la orilla occidental del Nilo, con aproximadamente 8 kilómetros de largo, es el más grande de su tipo en Egipto y se puede acceder a él, desde la capital, en automóvil. Un recorrido por este conjunto de tumbas egipcias, que se remonta a la antigüedad, es una maravilla para los amantes de las visitas culturales, los arqueólogos y los egiptólogos en ciernes.

En Egipto, desde la Antigüedad, la ubicación de las necrópolis siempre ha estado al oeste de las zonas habitadas. Los pueblos de esa épocase centraban en una existencia marcada por el camino del sol. Este principio fue elevado al rango de creencia y los alentó a vivir en el lado oriental del Nilo, es decir, en el margen derecho. Como resultado, las tierras a lo largo de la parte occidental del río, donde se pone el sol, eran lugares reservados para la construcción de viviendas de la eternidad, complejos funerarios, además de otras tumbas y enterramientos.

Extendida sobre la Meseta de Saqqara, la necrópolis del mismo nombre resulta realmente impresionante. El primer uso de la zona como lugar de recepción de tumbas y entierros se remonta al año 3.050 a.C., ya en la Primera Dinastía. Sin embargo, fue durante todo el período del antiguo imperio cuando la construcción de estas cámaras alcanzó su punto álgido en este lugar. Después de un período de transición, durante el cual la necrópolis de Saqqara fue menos utilizada, los gobernantes y otros dignatarios reanudaron la instalación de sus entierros allí hasta la llegada delPeríodo del Nuevo Imperio. Durante unaépoca de al menos 2.000 años, entre el 3.050 y el 1.050 a. C., la necrópolis fue uno de los lugares más utilizados para la construcción de tumbas, monumentos y otros complejos funerarios.

En Saqqqarah, los visitantes se codean con exploradores y arqueólogos pues, en la actualidad, la necrópolis sigue siendo una excavación perpetua. Con regularidad, allí son descubiertas nuevas tumbas, resultando suficientes para realzar, aún más, la inmensa colección de la historia del Antiguo Egipto. La Necrópolis de Saqqara es de especial interés histórico, ya que los rastros y restos de estas tumbas proporcionan a los egiptólogos valiosas pistas para comprender la existencia de los egipcios durante aquellos lejanos tiempos.

 

El Complejo Funerario del Faraón Djoser y la primera pirámide egipcia

Durante un recorrido por la Necrópolis de Saqqarah, la ruta más popular conduce al Complejo Funerario Djoser. La pirámide escalonada es el punto más alto de esta caminata pero, en esta meseta al sur de la capital, todo el sitio dedicado al primer faraón de la Tercera Dinastía merece una visita.

El Complejo Funerario de Djoser es, con unas quince hectáreas, un gran espacio rectangular en en la Necrópolis de Saqqqara. Una impresionante muralla de protección fortificada, de más de 10 metros de altura, rodeaba el lugar.En la actualidad, en el yacimiento, sólo quedan visibles vestigios de esta gruesa muralla. En la esquina sureste del complejo funerario, el resto de la muralla es la única vía de acceso al lugar. Con 3 metros de altura y 1 metro de ancho, esta entrada conduce directamente a un gran pasillo que, repleto de columnas, domina el gran patio sur del Complejo Funerario de Djoser.

La Pirámide Escalonada de Djoser se halla en el centro del complejo, separando los patios sur y norte. Los 6 pisos regulares de la pirámide la convierten en una estructura excepcional. Esta sucesión de terrazas a lo largo de seis pisos refleja el genio arquitectónico de su diseñador, Imhotep, que al construirla quiso erigir una gigantesca escalera hacia el cielo. La Pirámide de Djoser es, de hecho, el resultado del apilamiento de varias mastabas, construidas con escombros de piedra caliza, haciendo que este edificio sea el primero en el mundo realizado con este material. La base del edificio se extiende sobre una superficie de 121 x 109 metros y su altura es de, aproximadamente, 62 metros. En esta pirámide se excavó una red de galerías que, además, incluye un hueco central en el que se encuentra el sarcófago del faraón.

Durante una exploración a este notable complejo funerario también se pueden descubrir otros lugares de interés. El patio sur contiene varias estructuras, algunas de las cuales aún no han visto la luz. Se trata, por ejemplo, de los dos altares situados cerca del pasillo columnado. Las Salas de Ofrendas y el Templo también se hallan en esta parte del complejo funerario.

 

El Museo y las Pirámides: lugares únicos para visitar en Saqqarah

Aunque el complejo Funerario de Djoser es el principal atractivo para los visitantes que recorren la Necrópolis de Saqqara, otros lugares cercanos también son de gran interés. Al sur de la Pirámide de Djoser se encuentra el complejo dedicado al Faraón Unis, noveno y último gobernante de la Quinta Dinastía. Este gobernante, que reinó alrededor del año 2.350 a.C., es conocido por ser el primer faraón en decorar las paredes de su hogar eterno con jeroglíficos. Mientras que la entrada a la Pirámide de Djoser está restringida, o incluso prohibida, debido al alto riesgo de deslizamientos, una exploración a la Pirámide de Unis está totalmente autorizada permitiendo ver más de cerca estos rastros dejados hace más de 4.000 años. Una visita a este lugar es, por lo tanto,perfecta para contemplar las numerosas inscripciones maravillosamente conservadas en los pasillos o en la cámara funeraria. Otrasmuchas pirámides están dispersas por toda la necrópolis, algunas de las cualestambién se pueden visitar.

Finalizado en el año 2.003 e inaugurado en 2.006, el Museo Imhotep reserva multitud de lugares de interés para los viajeros de visita en Saqqarah. Situado en la carretera que conduce a la necrópolis, este lugar conserva numerosos objetos y otros hallazgos descubiertos en el yacimiento. Durante un recorrido por el museo, es posiblecontemplar una momia ptolemaica que data de la época de entre el año 323 a.C. y al 30 a.C. En este museo hay 6 galerías para descubrir y dispone de una colección compuesta por varias piezas. Las estatuas, las estelas de piedra y madera y algunas de las herramientas antiguas que se utilizaban en aquella época se exhiben en diversas áreas del museo. Una de las galerías está dedicada al egiptólogo francés Jean-Philippe Lauer, arqueólogo que dedicó su vida a realizar numerosas excavaciones en la necrópolis. Desde 1.920 y durante unos 75 años, esta apasionada personalidad estudió gran parte del lugar y participó en la reconstrucción de sectores enteros del complejo funerario dedicado al Faraón Djéser.

Informaciones sobre el autor: Beatriz Delcruz
Saliendo de una gran escuela de Turismo, supe bien utilizar mis conocimientos en este sector. Me permitió descubrir las mil facetas de los países del mundo entero. Precisamente, paso mi tiempo en viajar. Y eso me ayuda mucho a construir mi propia vida. Por lo tanto, escribo para dar consejos e ideas para que pueda sentirse bien y preparar bien su periplo. Entonces, no dudan en comunicar sus opiniones.
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